viernes, 14 de noviembre de 2008

Un saludo breve

Queridos compañeros, amigos y familia:

Como veis en la foto, estoy bien. Escribo breve por si acaso esta noche o en los próximos días no puedo acceder al blog. Dentro de 10' salgo para Rwanda, al campo de refugiados congoleses de Kibuye. El objetivo fundamental es descansar un poco. También aprovecharé para conocer la realidad que se vive al otro lado de la frontera y me encotraré con el pequeño equipo de JRS de allá. Ya os contaré...

Y como veis detrás en la foto (ayer en Kiwanja), no queda nada más que tierra quemada del campo de desplazados de Nyongera. La gente sigue dispersa y algunos, pocos todavía, van regresando de nuevo, a pesar de la situación de calma precaria. Ahora en Rutshuru y Kiwanja, el PAM (Progr. Mundial de Alimentos) está distribuyendo comida a TODOS los presentes. Ya no hay diferencias entre desplazados y autóctonos. Todos están en la misma situación de precariedad...
Si puedo escribir desde Kibuye, os contaré cómo fue la semana y especialmente esas 24 horas en Rutshuru. Si no, paciencia y hasta pronto.
Como sé que a algunos os interesa, os comunico que Entreculturas ha abierto una cuenta de ayuda de urgencia para JRS Congo. Banco Santander: 0049-0496-83-2010197161
Un abrazo grande y de nuevo GRACIAS por todo vuestro apoyo, ánimo, cariño y amistad (palabras vuestras de vuestros correos).

sábado, 8 de noviembre de 2008

Las víctimas civiles: entre el martillo y el yunque

Queridos amigos/as:
Buenas noches desde Goma, donde estoy como os decía desde el sábado pasado. Para situaros, he tomado prestada una foto aérea que he encontrado, en la que se ve la avenida donde vivo: entre la gran rotonda y el lago (más cerca de éste) a en la parte izquierda de la foto 1.

Siento haber tardado tanto en volver a escribir, pero ha sido una semana muy intensa, y por desgracia, muy triste. Como muchos de vosotros habréis podido seguir en las letras pequeñas de "internacional", el martes volvieron los combates en Rutshuru y sobretodo, en Kiwanja (a 5 km al norte de Rutshuru). Cuando los grupos de maï-maï (guerrilleros locales organizados como brigadas paramilitares de autodefensa) se retiraron, el grupo CNDP (ejército rebelde) que ocupó la zona hace 10 días, "invitó" a toda la población a salir de la ciudad y comenzaron una estrategia de limpieza. Bajo pretexto de no poder distinguir quienes eran maï-maï escondidos de los civiles jóvenes del pueblo, mataron a muchas personas inocentes. El número todavía no se sabe a ciencia cierta y habrá que esperar los resultados de la investigación de las fuerzas de la ONU y de otros organismos que se ocupan de los derechos humanos. En cualquier caso, una víctima inocente es siempre demasiado. Un buen colaborador de nuestro proyecto me dice que el conoce al menos dos víctimas: un joven de 23 años que se ganaba la vida vendiendo al por menor carburante para motos en la carretera, y un padre de familia que después de dos días encerrado con los suyos en casa, salió a buscar leña para hacer algo de comer y al regresar le dispararon... Otras historias de sufrimiento e injusticia como éstas me las guardo en el corazón, porque ya hay otros medios que les dan difusión.

En las fotos (2 y 3) que siguen, veréis a las familias de Kiwanja el jueves por la mañana, en los alrededores de la parroquia de Rutshuru (mi lugar "normal" de trabajo). Más de 1.500 personas pasaron esa noche del 5 al 6 de noviembre, dentro de ella y otras muchas más en los alrededores. Todavía hoy quedan unas 400 personas que no se han decidido a volver. Esa mañana, mientras todos se preguntaban por sus vecinos y familiares que no habían podido salir a tiempo de Kiwanja, muchos se enteraron que una mujer había dado a luz allí a un niño. Las condiciones no fueron ni mucho menos las mejores, pero ambos están bien. Es un signo increíble de esperanza. Como lo es también encontrarse con una madre dando el pecho a su bebé (ver foto 3)

Sé que estas personas están pasando muchas dificultades para encontrar comida. Las carreteras de acceso a Rutshuru y Kiwanja están cortadas al tráfico (salvo escasísimas excepciones de periodistas o Médicos Sin Fronteras). Afortunadamente, ayer recuperaron el suministro de agua y de luz que se cortó con el comienzo de los combates. Para socorrer un poco esta situación, en JRS-Goma hemos comenzado un pequeño proyecto de "ayuda de emergencia". Se trata de conseguir sacos de harina, de judías, de patatas, de maiz, mandioca y similares, y distribuirlo entre quienes perdieron todo en su casa en estos días, y quienes los acogen... No sé bien cómo lo voy a organizar (lo sabré el lunes) pero creo que a través de Entreculturas y/o Alboan, podríamos recibir dinero para este fin. Los que me habéis preguntado si es necesario un apoyo económico, estad atentos a la próxima entrada, donde intentaré dar más detalles. Mientras, comenzaremos con los fondos propios de JRS para emergencias...

A partir de las próximas 2 fotos (4 y 5), os presento un contraste grande. Están tomadas en el mismo lugar con un mes de diferencia. Se trata de la Escuela "Rugabo", a 300 metros de la parroquia. En septiembre y octubre había cerca de 1000 desplazados en apróximadamente 200 "sheetings" o "chamizos" de caña, palmas de bananos y plásticos. Se ven al fondo de la foto 4... Los niños del colegio invitaban a los niños desplazados a jugar al futbol con su balón (partidos de 50 contra 50 aprox ;-)), y con penurias, es cierto, pero con alegría, llevaban 2 meses de paz allá.
Con la llegada del CNDP, todos estos "refugios" han sido desmantelados. Ya no quedan refugios ni en esta escuela ni en otras; ni tampoco en 3 campos que estaban protegidos por el ACNUR y donde teníamos actuación para favorecer la escolarización. Unas 30.000 personas han perdido así de la noche a la mañana los 5 metros cuadrados donde se protegían de la lluvia y la noche.
A los ocupantes se les ha invitado a regresar a sus pueblos, sin darse cuenta que muchos de ellos no tienen ya casa allí (quedó destruida) o su pueblo sigue siendo zona de combates. Estas personas tuvieron que volverse a "desplazar" a otros lugares más lejanos y muchos sobreviven todavía como pueden en la selva-sabana. Por supuesto, nada de ir al colegio en las próximas semanas... ¡qué amargas vacaciones!


Por eso en la foto 5 no se ven al fondo los chamizos, y las caras de las personas que allí estaban el jueves 6 no tienen la alegría de los niños de un mes atrás. Estos reflejan la incertidumbre y la preocupación por lo que comerán hoy, por lo que pasó ayer, por lo que vivirán mañana... Un contraste también con nuestra seguridad cotidiana, en la que solemos saber dónde iremos y qué haremos mañana, sin pesar que haya muchos contratiempos que nos "desplacen".

Por último, os envío fotos de un par de escuelas en las que estábamos empezando a trabajar. En EP Gahinga (foto 6) me encontré este grafitti hecho por algún niño en el que se refleja como un hombre (el "mutuni"= "mensajero o enviado") mata a otro. Dicen que los niños dibujan lo que ven, sienten y viven. Cuando lo ví hace 2 meses, no me creía que ahí mismo se repetiría la escena. Para mí, este grafitti significa una verdadera interpelación. Es necesario ayudar a educar a los niños que están viviendo los efectos de esta guerra para que puedan encontrar otro modo de convivencia, para que puedan sentirse con la suficiente paz para desarrollarse humanamente, y para que, a corto plazo, no se conviertan ellos también, (como la generación que les precede) en instrumentos de violencia y destrucción. ¡Esta es la tarea de la educación para la paz y la convivencia! No se la suele considerar dentro de las intervenciones de urgencia (claro que antes va la higiene, el agua, la comida y el techo) pero yo creo que esta tarea es aquí y ahora más urgente que nunca.

La última foto es de la Escuela "Mabungo". Aquí estábamos a punto de terminar 6 nuevas salas de clase. JRS puso los cimientos, la estructura y el techo, y la escuela (padres, profes, etc) puso materiales (planchas de madera y de zinc ya usadas) que tenían de un viejo edificio destartalado (foto 7)

Aquí iban a comenzar a estudiar 300 niños el día 28que comenzaron los combates. Aquí es donde parece que se han desarrollado los más duros enfrentamientos en Kiwanja. Y aquí es donde yo tengo un poco mi corazón ahora. No sé cuándo podremos volver allí, ni cuando podrán recomenzar las clases, ni cuántos niños faltarán (porque tuvieron que re-desplazarse), ni cuantos profes, ni cuanta madera o zinc quedará en pie. Pero lo que sí hemos decidido en JRS Goma es que en cuanto se pueda volveremos a construir, y a apoyar a los profesores con formación y algún apoyo de comida. ¡Sobran signos de abandono y desencanto como para añadir nosotros uno! ¡y hacen falta signos de esperanza y puertas para un futuro en paz! Como esta tarea se nos queda grande, muy grande, hoy mi oración sale más consciente de nuestra pequeñez:
"Señor, hazme y haznos constructores de esperanza
en medio del desaliento y el dolor"

Un abrazo a todos/as.
Mungu awabariki






















lunes, 3 de noviembre de 2008

Dos grandes mujeres y una gran tragedia

Hola a todos/as desde Goma:
Como en estos correos no se trata sólo de dar noticias (vuelven a salir en los periódicos en letra pequeña detrás de las elecciones USA), sino de acercaros a la realidad que me encuentro, hoy quiero presentaros a dos grandes mujeres a través de esta primera foto:
1) Soeur Isabelle, congolesa y responsable del proyecto JRS de atención a los "vulnerables" (ancianos, viudas, minusválidos, etc) de los campos de desplazados que están a las afueras de Goma. Ha sido mi compañera JRS incondicional desde que llegué. El domingo pudo irse a Kinshasa a tomarse 2 semanas de merecidas vacaciones después de 4 meses de trabajo.
2) La Hmna Felisa, española y burgalesa, de la misma congregación que la Hmna María Presentación e íntima amiga suya. Con ellas dos comí la única tortilla de patatas hasta ahora, un sábado de agosto en Rubare viendo TVE internacional por un viejo aparato vía satélite.
En la foto, Isabelle y Felisa están al borde del lago Kivu, hace 4 días en Rwanda. Fue un momento de paz compartido y sobretodo: merecido. Para mí, son estas mujeres las que están cambiando y cambiarán el mundo, capaces de darse a los demás sin mirarse a sí mismas, y capaces de abrirse a otros/as y hacerse buenas amigas en 2 días. Desde aquí les doy las GRACIAS en nombre de todos los que reciben sus cuidados de enfermeras.
La cara triste de esta foto, es que el sueño que tenían Felisa y María era de estar juntos unos días en ese mismo lugar (un convento de benedictinas) descansando al borde del lago con los pies en el agua. Isabelle pudo hacerlo el viernes pasado en lugar de María...
Por cierto, sé que María está mejorando en un buen hospital de Pretoria (Africa del Sur) tras una segunda operación en las piernas. Todavía le queda un poco para ser acogida con todo el cariño que le espera en España. Ojalá allá puedan ayudarla con buenas prótesis para seguir acudiendo por su propia iniciativa a la ayuda de quienes están enfermos. En el corazón brota el recuerdo del salmo: "¡Qué hermosos sobre los montes los pies de quienes llevan la Buena Noticia!"

Ese mismo día, en otro lugar cercano, también al borde del lago Kivu, descubrimos un pequeño rincón de aguas termales. Las aguas de este arroyo manan a una temperatura de casi 100 ºC y en algunos charquitos burbujean y se escapan en forma de vapor que la foto no pudo recoger. Este contraste me recuerda la realidad que vivimos. De inmensa belleza y riqueza, pero en los que la tierra volcánica a veces hace brotar agua hirviendo, egoísmos sin escrúpulos, rencores enquistados, violencia descontrolada... Cuando la situación es tranquila, esta fuerza de la naturaleza se puede aprovechar para lavar mejor la ropa, como hacen las 2 mujeres de la foto, pero cuando se convierte en guerra, puede lastimar y hacer sufrir mucho, (por suerte, no se me ocurrió meter la mano para comprobarlo).

Nosotros seguimos en Goma, ya todo el equipo reunido, (menos Isabelle de vacaciones). Vamos viendo "polepole" (despacio) las posibilidades de seguir acompañando a los desplazados. Yo estoy con ganas de volver a Rutshuru, pero la situación sigue sin permitirlo pues hay combates todavía en la zona desde esta mañana.

Alguno me pregunta qué se puede hacer. No sé, pero quizás, cada uno desde sus conversaciones e intereses podéis hacer toda la presión que desde allí se pueda, para que este sufrimiento siga siendo noticia y no espectáculo de un día, y pueda interesar de veras a los países europeos a intervenir para aliviar y evitar una tragedia humanitaria que sigue agravándose cada día que pasa.

Muchas gracias por vuestro apoyo, vuestra amistad, vuestra oración y vuestra sensibilidad solidaria. Mantener el corazón y los ojos abiertos ante esta injusticia ya es mucho en medio de una sociedad que satura los sentidos hasta hacerlos insensibles al hermano que está lejos.

Mientras escribía esto no se me fue de la cabeza esa frase del salmo de unos párrafos arriba. Parafraseándola me sale decir:
"Señor, que mis pies y mi corazón estén dispuestos siempre a llevarme donde sea Buena Noticia". Amen

domingo, 2 de noviembre de 2008

La paz es la madre del pan

Hola a todos/as, y en este nuevo mes de noviembre, especialmente un saludo a todos los que os asomáis por primera vez a este blog. No pretendo ser corresponsal ni articulista; seguiré manteniendo el tono de compartir impresiones, sentimientos, deseos, ideas y oraciones con un grupo de buenos amigos…
Por eso, lo primero que tengo que deciros es que sigo bien, algo más cansado que otras semanas es cierto, pero bien; el cansancio es más "mental y afectivo" que físico, pues sigo durmiendo bastante bien...

En segundo lugar, os pongo al día someramente de la situación acá. La ciudad de Goma lleva 2 días de calma (a la manera congolesa, claro), en los que cesaron los tiros aislados y en las calles ya hay cierta actividad pero todavía moderada. Desde ayer, la carretera a Rutshuru ha vuelto a estar abierta y ya sé de gentes conocidas que volvieron allá para encontrarse con su familia de las que no tenían noticias. Las noticias de las personas a quienes no podía localizar por tfno y que ahora han conseguido ponerse en contacto conmigo son buenas. Hubo asaltos y robos ("pillaje"), pero parece que esta vez no hubo demasiados abusos de los recien llegados sobre la población local. Más daños, y muchos, causaron los militares de las FARDC (ejercito del Congo) en su huida en desbandada de las localidades que perdieron. En vez de defender a "su" pueblo, lo expolian como tantos otros...

El otro día lo citaba de pasada, y hoy he encontrado el texto de Benedetti que me parece que refleja bien la situación que vivimos en Nord Kivu en estos días. Leedlo despacio pues no tiene desperdicio:
Cuando la guerra se disfraza de paz, es la peor de las paces. Invade como ayuda, pero deja cenizas por donde pasa y muertes por doquier. La paz se vuelve hipócrita, los mansos no le sirven. Agrede a los otoños y les pisa las hojas. Y por si fuera poco, su razón de ser tiende a la sinrazón.
De arrabal en arrabal, los pájaros indagan y su juicio es severo. Esa paz que es de guerra vierte sangre en los suelos y es sangre de los cuerpos, maldición repentina, embuste enmascarado.
Cuando la guerra se disfraza de paz, nos deja casi atónitos, inaugura temblores, se afirma en la tristeza.
La paz nueva, la otra, la que es nuestro signo verdadero, conoce quiénes somos y nos hace mejores. Y algo que no es secreto: la paz nunca se disfraza de guerra y sólo a ella el corazón la acepta y la recibe con latidos, que son como un abrazo. Ya quedó constancia en el refranero: “La paz es la madre del pan”.
M. Benedetti. Vivir adrede, p.68

La verdadera paz está cerca, en el mismo lago Kivu, pude encontrar antes de ayer un signo de esa paz (ver foto).

Necesitamos paz para poder dar pan, o “fufú” (que es el alimento básico de acá, hecho con harina de mandioca y a veces tb de maíz). Esto es lo que cargaba tranquilamente hacia su casa esta joven mujer de la foto en Rwanda el viernes a sólo 3km de la frontera. En RDCongo, tenemos una paz precaria, posiblemente falsa, pues la guerra sigue estando detrás, pero al menos esta paz nos permite pensar en asistir a las gentes que siguen desplazadas, algunas en los 4 campos que rodean Goma (100.000 aprox) y otras muchas, posiblemente muchas más, vagando por las calles de la ciudad o por la sabana-selva de la región de Rutshuru. En estos momentos, la paz parece más valiosa (¿cara?) que el techo y los alimentos. Además, creo que sólo ella, una paz auténtica, podrá “consolar” un poco a quienes ya están acostumbrados a pasar noches de insomnio y jornadas de hambre, pero que nunca se acostumbrarán a vivir con el desasosiego dentro y la sensación de abandono desde fuera.

Os agradezco a todos vuestros mails tan diversos de apoyo, de ánimo y de cercanía. De veras que llega, y llega fuerte y hondo. Perdonadme si no puedo responderos a todos uno a uno: Gracias. Pero en cambio, sigo un poco con tristeza la “desaparición” de esta tragedia humanitaria en los medios de comunicación que se interesan por la F-1, las próximas elecciones en EE.UU, unas declaraciones de la Reina y otras “huevadas” (como dice Tony sj) similares. Ni siquiera aparece en las páginas de "internacional" de El País.es o El Mundo.es… (Para una información en portada y suficientemente completa podéis visitar en inglés: http://news.bbc.co.uk/2/hi/africa/7704628.stm). Parece que la "grande barrière" (verla a la izquierda en la foto) que separa el primer mundo de este tercero, es verdaderamente grande y sólo ocasionalmente franqueable.

Además, el fin de semana cae sobre esta realidad como una puerta cerrada en la que figura el cartel: Horario de lunes a viernes… Así que también nosotros aquí estamos esperando que llegue mañana lunes por la mañana para coordinarnos con otras ONG’s e intervenir, para conocer el resultado de las conversaciones diplomáticas, para saber qué decisiones se tomaron y nosotros podemos tomar.

Dentro de la complejidad de la situación, desde mi humilde opinión, creo sinceramente que aquí sí que se justificaría seriamente una intervención militar de la ONU, de la UE, de la UA (Unión Africana) o de todos juntos para garantizar la paz de hoy y caminar hacia la PAZ de mañana. Pero no hay "interés" (otros lo llaman "voluntad") político. Se habla de que hay 17.000 militates de la MONUC por "aquí", pero este "aquí" es la RDCongo, que es casi tan grande como la UE (5 veces España). En Nord Kivu habrá sólo unos 2.000 y en Goma sólo 850. Así que este dato se oculta y se utiliza para justificar las "reticencias" para una intervención. , igual que en tantas otras guerras.

Bueno, y con la dificultad de no poder cargar muchas fotos hoy (por problemas inexplicables del blogger) me despido con esta última de una niña con su hermanito mirando, esperando, la paz y un futuro distinto. Con ella mi oración sencilla hoy, para poderla compartir con los niños y los más mayores, con los que piensan de un modo y de otro, con los que están acá y allá de las fronteras, y con los que están preguntándose todavía esta noche si se marchan o regresan:

La paz nuestra de cada día dánosla hoy.
Amen



viernes, 31 de octubre de 2008

¿Hacia dónde vamos?

¿Hacia dónde vamos? ¿hacia la paz o hacia la guerra? Esta es la pregunta que ocupa toda nuestra atención en este día. Y he de confersar que no sé, no sabemos, no se sabe.
Hoy Goma tiene una de esas paces falsas de las que la guerra se apropia y toma como disfraz tantas veces (cf. M Benedetti).
¿Qué hacer? Pues la única respuesta posible es "esperar" que se decanten un poco las cosas. Hoy no se podía ir a los campos de desplazados todavía por falta de seguridad. Y esta noche escucho que parece que mañana se podrá ir al encuentro de los que están dispersos en otros lugares alrededor de la ciudad... Pero, la impotencia sigue presente, de un modo menos intenso que el de hace 2 noches, pero dejando el corazón desasosegado. En fin, como dice, Tony Calleja sj, mi "capitán" (Director Regional de JRS Grandes Lagos): "Para trabajar aquí, tenemos que armarnos de paciencia y de esperanza". En esas estamos: recuperando fuerzas y esperando.

Estos días no he tomado fotos. No me da el ánimo para buscar dónde está la noticia y fotografiarla. Eso lo hacen mejor otros. Pero os presento otra foto de uno de los campos sobre la lava del Nyaragongo. Son estas gentes las que están sufriendo más esta guerra. Los que esperan "a la fuerza", que se les tenga más en cuenta.

Utupe Amani: Señor, enséñame a esperar con el corazón y no sólo con los ideales ni los intereses. Amen.

Gracias a todos los que me expresáis vuestro apoyo de tantas maneras. Entre ellos, hoy le mando un saludo a Luis Emilio en su cumple.

Kwa kesho (hasta mañana)

jueves, 30 de octubre de 2008

Desde el otro lado de la "gran" barrera

¡Qué impotencia!


No puedo ocultar que anoche me sentaba en un escalón del patio de la parroquia de Gisenyi y lloraba por dentro viendo al fondo los destellos de cañones y escuchando las ráfagas de balas. Me sentí como nunca, deshecho y desamparado, como este "shitting" de uno de los campos de desplazados... (foto 1) ¿Consuelo? Al menos, ya sabía que habían evacuado a María (la religiosa española de Rubare), en estado grave pero estable, hacia Pretoria (Sudáfrica) y que Lucien (mi asistente de proyecto, congolés) estaba bien y durmiendo en la base de la MONUC en Rutshuru...


De nuevo os digo que estoy bien, al otro lado de la "gran barrera", igual de tranquilo que cualquiera de vosotros respecto a mi seguridad personal, pero con la triste suerte de estar al lado y conociendo a tanta gente que está sufriendo esta injusta guerra... Una guerra que comparo a menudo con el volcán que acompaña a la ciudad en el horizonte, pues la sensación que tengo es que está ahí, acechante e imponente, y que produce desplazados y heridos que tienen luego que vivir sobre su lava reseca (foto 2)
¿De verdad? Sí, de verdad. Aquí en Rwanda, uno está como en las gradas de una plaza de toros: el peligro está dentro del ruedo, es decir, en Goma. Yo salí ayer por la tarde de Goma, pues estábamos preparados para este indeseable presente, y ahora escribo desde el pueblo de al lado...

Nunca he sentido tampoco el tremendo poder de las fronteras. ¿Sabéis? Le llaman la "Grande barrière", al puesto fronterizo que une (o separa) Goma (RDCongo) y Gisenyi (Rwanda). Cuando la crucé por primera vez el 7 de agosto, me pareció ridículo, pues se trata de un paso protegido por dos vallas que no serían homologables ni en un estadio de 3ª División regional. Y sin embargo, al atraversala, uno entra o sale de una realidad a otra. De la paz a la guerra, de la seguridad al caos, del porvernir de una "mini-potencia" africana a una reproducción del colonialismo del pasado... o viceversa. Pues bien, ayer esa barrera me parece que refleja bien la que separa nuestro propio interés e indiferencia del sufrimiento y abandono de las víctimas de un mundo que no "funciona" bien, no sólo en lo financiero, sino en lo más básico: lo fraterno.

Bueno, como véis, no he podido evitar desahogar un poco de mis sentimientos y reflexiones al comenzar a teclear esta entrada. Ahora, creo que podré ser un poco más objetivo y contaros algo de los acontecimientos. Goma es una ciudad pobre, extensa y llena de vida, (ver foto 3) donde la gente reside, comercia, conversa, descansa y casi siempre al borde de la calle y si no, de la propia casa. (ver foto 4)
Hoy, como ayer, la ciudad está casi paralizada y la gente de puertas adentro esperando ver cómo se evolucionan las cosas.
¿Será ocupada (o liberada, según quien te lo cuente) la ciudad?
¿Se mantendrá esta calma tensa y llegarán a algún punto seguro las negociaciones?
¿Por qué la ONU y la UE no se deciden a garantizar la seguridad con nuevas tropas?
¿Cuál es la agenda oculta y cuáles son las fechas que están marcadas?... Estas son las preguntas que se hacen (y nos hacemos) los que viven en la región y en la ciudad...

Mientras, estuve (y estoy) siguiendo por teléfono móvil, al otro lado de la "inmensa" barrera, las noticias que me llegan de Rutshuru (70km al norte de Goma). Hablo con unos y otros. Por este fantástico invento, pudimos ayudar a evacuar a la Hmna María, contactar con el Hospital, con el puesto-base del Monuc allí, con los helicópteros que fueron a evacuarla... Al mismo tiempo de otros móviles salieron órdenes precisas y eficaces para enviar auxilio urgente desde la embajada de España, el Nuncio en Kinshasa, etc... Y entre medias, llamadas a la gente sencilla que conozco y que me contaban las dificultades en su huida hacia el norte...
Ahora, parece que allá parece que ya se decantaron las cosas, al menos para los próximos días. Las tropas del CNDP ocupan y contralan la ciudad. Los campos de desplazados donde estaba trabajando con las escuelas, se han vaciado y la gente ha huido hacia la sabana-selva (la brousse) que se ve al fondo (ver foto 5). Más del 80% de la gente que conozco está ilocalizable pues pertenencen a la red de telefonía móvil Celtel, que ha sido dañada en la zona. Otros no tienen ya batería o están sin cobertura. Al menos, de los que pude localizar, me llegan noticias tranquilizadoras...











A mucha gente le faltará también hoy el pan y el techo, mientras se refugian donde pueden en las afueras de los pueblos y de la ciudad. Una de ellas podría ser esta niña que estaba desplazada en la Escuela de Rugabo (Rutshuru) y que posiblemente esté con su madre y su otros 3 hermanos. (foto 6)

Creo que no va a ser fácil hacer llegar una pronta ayuda humanitaria. Lo intentaremos. Hay mucha gente buena y organismos comprometidos que lo van (vamos) a intentar...


Sintiendo el apoyo grande de todos los que leeis estas líneas y de muchos otros que las siguen por la prensa, me siento bien de ánimo, y de un modo tan inexplicable que es claramente de Dios, tengo también paz suficiente para apoyar a quienes me encuentro. Me gustaría contagiarla al otro lado también, a quienes esta noche tengan un arma a mano, para que la dejen en el suelo y no amenacen ni dañen a nadie más.

De esta paz habla la última foto de hoy (foto 7). Se trata de una vista de Goma en paz... Fue el pasado reciente de hace 10 días y espero que sea el futuro próximo.


Esta paz (AMANI) es de nuevo mi deseo ahora y es mi oración de hoy.

Os invito de nuevo a asociaros a ella:

Hazme Señor, instrumento de tu paz, hazme testigo de la bondad que hay en el corazón del hombre,
y que es sin duda la mayor riqueza y belleza que nos das.
Amen
























martes, 28 de octubre de 2008

El cruel volcán de la guerra

Queridos amigos y amigas:
Es posible que hoy algunos escuchéis por primera vez hablar en los medios de comunicación de España algo acerca de la RD Congo... La dimisión del general jefe de los Cascos azules, que era un español, atraerá la atención sobre la realidad de la guerra en este rincón de África.
No sé cómo ni cuánto van a describir la situación, pero como los nombres de Goma, Rutshuru, Nord-Kivu van a aparecer, es posible que alguno se preocupe por mí...

Por eso escribo para decir que estoy bien, en Goma, con el equipo JRS de acá, en estado de atención por si hubiera que salir del país, pero con la suerte de tener pasaporte y la frontera de Rwanda a 800 metros de casa. Y también os cuento que estoy sufriendo con el corazón en la mano por la gente que conozco que está en zona de combates, esperando o siguiendo sus noticias, añorando que en algún momento se diga que los combates cesaron allá... en mi querido Rutshuru.

Hoy las fotos, la tomo "prestadas" de la prensa de la MONUC. Sirven para asomarse a una nueva tragedia humanitaria, pues al menos 100.000 personas han dejado sus casas desde la mañana del domingo hasta el mediodía de hoy. Basta conocer a 7 u 8 para que el corazón se sienta roto.

Igual que he compartido los signos de esperanza cotidianos, esta mañana toca desahogar un poco este dolor. Os recuerdo que estoy bien y en un lugar seguro, pero os pido, pues, que os unáis a mi oración por esta gente que está sufriendo la crueldad de la guerra.

P.D Siempre, en medio de todo la vida sigue: ¡Feliz cumpleaños, Santi!